28 abr. 2010

Los Medios de Comunicación Al Final del Siglo XX

He aquí mi ensayo para la materia "Técnicas de comunicación" de III Año de RRPP

Vivimos en una sociedad altamente mediatizada. Cosa muy distinta a lo que sucedió históricamente alrededor del mundo en general, y en Argentina en particular.
En el siglo XIX surgieron la publicaciones informativas escritas, ya en 1920 (y en Argentina!) apareció la radio, y a mediados del siglo XX se realizan las primeras emisiones de televisión, y ya a fines de la centuria 1900 – 2000, todos los medios anteriores se ven eclipsados con el auge de Internet.
Claro que hasta aquí este texto parece ser una sucesión de fechas claves para los medios de comunicación. Pero no. Cada uno de los hechos contados guarda una serie de situaciones a nivel sociedad, muy interesantes para describir; porque, debemos decirlo, la raza humana ha ido evolucionando y los medios escritos, la radio, la televisión e Internet, han sido acompañantes de este proceso evulotorio.
Los medios de comunicación transitaron buena parte del siglo pasado, el siglo XX, con un protagonismo, a mi modo de ver, colosal para aquellos años. No es difícil recordar en los años 40`al Presidente argentino Juan Domingo Perón, dando mensajes en Cadena Nacional, o la Dictadura que gobernó nuestro país entre 1976 y 1983 utilizando los medios de comunicación, ya intervenidos por los militares, como órganos de propaganda del autoproclamado Proceso de Reorganización Nacional.
En este segundo ejemplo se ve claramente la intención de cambiar la imagen negativa del gobierno de facto de ese momento. Pero ¿para qué utilizar los medios de comunicación?; pues, claro está, era la forma que había de tratar de que “la gente” obtuviera masivamente el mismo mensaje. Ahora bien; ese mensaje enviado llegaba. ¿Pero “la gente” se quedaba con ese mensaje recibido como cierto?
Es difícil obtener una respuesta.
Ya en los años 2000, podemos ver un ejemplo que sin ninguna duda habla a las claras del “hombre mediatizado”.
Cierto programa de televisión efectuó una encuesta de cara a las elecciones legislativas de 2009, pidiendo que “la gente” nombrara a los candidatos a Diputados de aquel momento; muchos de los encuestados sólo conocían a uno: Francisco de Narváez. Entonces los encuestadores preguntaban ¿y de donde lo conoce usted a De Narváez? Y las respuestas no hacían esperar: “De Gran Cuñado”, de “la tele”, “De Facebook”, “De Twitter”, “de Internet”.
A esto, quienes realizaron el sondeo, agregaron la pregunta: ¿y que le parece De Narváez? A los que se oyeron respuestas como: “es bueno”, “me gusta”, “tiene un plan”, “votame, votate” o (lo que es maravilloso) “alica alicate”.
Cuidado no pretendo descalificar a ningún político pero: ¿Que quiero decir poniendo este ejemplo? que, como digo en el principio, vivimos en una sociedad mediatizada. Donde está mejor posicionado quien tenga mayor imagen positiva en los medios e comunicación. Porque hay una sola razón; es que los medios de comunicación por estos años son creadores y formadores de opinión. ¿No les parece?

23 abr. 2010

Las RRPP y la Web 2.0

En el 2008, cursando el primer año de la carrera, tuve la oportunidad, juntos a mis compañeros, de asistir a un Congreso Interamericano de Relaciones Públicas que se efectuó en la ciudad de La Plata. Uno de los expositores, habló del tema de la web 2.0, haciendo hincapié en la importancia de esta herramienta para nuestro trabajo. Hoy, dos años después, notamos que los princpales medios de comunicación del país y de nuestra ciudad han decidido comenzar a usar esta herramienta. Basta con ver, por caso, el grupo de medios de Infobae (el canal C5N, y las radios Radio 10, Mega, Pop, TKM), estos medios han hecho grupos en la red social Facebook obteniendo buenos resultados. Miles de personas opinan y se vinculan cada vez más con "la marca". Sin dudas la web 2.0 es importante para el desarrollo de planes de comunicación (ya sea para Públicos internos o externos), pero pese a la importancia de esta herramienta, yo creo que no debemos restarle importancia a los demás medios de comunicación tradicionales.